La Humildad en las Artes Marciales.
Por Jorge Le.
La Humildad es la capacidad de reconocer que uno es imperfecto y que somos susceptibles a cometer errores. Gracias a la humildad, el ser humano ha sido capaz de desarrollar la civilización en cuanto a ciencia y tecnología se refiere. El poseer humildad nos permite estar dispuesto al aprendizaje, al reconocer que la persona que nos enseña en determinada materia sabe algo que nos vá a enriquecer como persona, y nosotros humildemente estamos dispuestos a recibir sus enseñanzas con aprecio. Además nos permite estar abiertos a correcciones por parte de quien nos instruye. A propósito de esto resuena en la memoria aquella frase que dice: "Vacía tu copa para que pueda ser llenada", extraída de ese notable cuento Zen, entre el Maestro y el erudito, que siglo más tarde se encargaría Bruce Lee de retratar con algunas modificaciones en Operación Dragón en una de las escenas iniciales en donde enseña a su alumno (Tung Wei) en su famosa lección acerca del dedo mirando a la luna. En este sentido el Cristianismo, El Budismo y el Taoísmo se encargan de resaltar estel Valor Cómo uno de los más elevados, por nombrar algunos proverbios de ellos:
"No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos." Filipenses 2:3.
"Con el orgullo viene el oprobio;
con la humildad, la sabiduría". Proverbios 11:2.
"Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben". Romanos 12:16.
"El Tao fluye por todas partes,
puede extenderse a la derecha ya a la izquierda.
Todas las cosas le deben su existencia,
y ninguna le vuelve la espalda.
Cumple sus obras sin atribuirse ningún mérito.
Viste y alimenta a todos los serespero no se erige en su dueño." Lao Tse.
Muchas veces la soberbia se encarga de jugarnos una mala pasada y caemos en la trampa de sentirnos por sobre los demás, lo que finalmente desemboca en ignorancia, en cerrarnos a nuestras propias ideas en vez de buscar ayuda en los demás. Para pasar por todas las pruebas para llegar a ser cinturón negro, tuve que tener humildad, y masticar muchas humillaciones como era que lo veía, para finalmente darme cuenta más adelante, que todo aquello sirvió de aprendizaje. Como artistas marciales que somos, debemos ser humildes y respetuosos, con quienes están encargados de indicarnos el camino de las nobles Artes Marciales. Es un camino lleno de sacrificios. Luego de obtener nuestro rango de instructor, debemos seguir manteniendo nuestra humildad más aún todavía, ya que una Vida es muy poco para conocer en profundidad todos los sistemas de Artes Marciales, por lo cuál debemos especializarnos en uno dos sistemas, y siempre estar actualizándose y aprendiendo de los demás. Debemos ser humildes para sobreponernos a las derrotas, y tomarnos éstas como una forma de aprendizaje más que de fracaso. En conclusión sin humildad, no hay Artista Marcial, quizás sólo un practicante de técnicas de Artes Marciales, pero no un Budoka o un Kungfuista de corazón, la humildad nos otorga además, el respeto de los demás, al reconocer que somos susceptibles a reconocer nuestros errores y el poder corregirlos, en ser una persona honorable y de respeto, éstos últimos valores que conllevan la humildad.


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